ABA Las Palmas
Análisis de Conducta Aplicado
ABA y TDAH
Vign_vign_file0001979561562
Dado que ABA se basa en la aplicación sistemática de las técnicas de modificación de conducta, se constituye como el complemento perfecto a las intervenciones en niños y niñas con TDAH. Se intervendrá:
  • Estimular su autonomía
  • Técnicas y hábitos de estudio
  • Mejora del nivel atencional
  • Canalización de la actividad motora
  • Entrenamiento en solución de problemas
  • Entrenamiento en habilidades sociales
Todo ello incluido dentro de un plan de trabajo específico y altamente estructurado.
Tipos de TDAH
COMBINADO
Se han cumplido los criterios de desatención e hiperactividad-impulsividad.
Este tipo de TDA/H aparece en el DSM-IV para diagnosticar a las personas que muestran tanto conductas de desatención como de hiperactividad-impulsividad. Por tanto, este tipo presenta problemas de más severidad, que afectan al comportamiento y al aprendizaje.
Normalmente se asocia con más dificultades a largo plazo en el ámbito personal y social.

PREDOMINIO DÉFICIT ATENCIÓN
Se han cumplido los criterios de desatención, pero no los de hiperactividad-impulsividad.
En la década de 1980 y 1990, se publicaron investigaciones que apoyaban la validez del diagnóstico del TDA sin hiperactividad. Estos estudios demostraron que los niños con un trastorno por déficit de atención con hiperactividad-impulsividad eran diferentes de los niños con un trastorno por déficit de atención sin síntomas de hiperactividad-impulsividad.

PREDOMINIO HIPERACTIVIDAD

Se han cumplido los criterios de hiperactividad-impulsividad, pero no los de desatención. Este tipo se añadió sobre todo para identificar niños preescolares que fueran extremadamente hiperactivos pero que su corta edad no permitiera la identificación de problemas significativos de atención. Según algunos autores, este tipo parece ser el precursor evolutivo del tipo combinado, el cual está más representado entre los niños de edad escolar.
Sintomatología
Vign_tdah
Los síntomas específicos del TDA/H son la desatención, la hiperactividad y la impulsividad, que constituyen el núcleo diagnóstico. De todas maneras, según el subtipo de TDA/H que se trate, prevalecerán unos síntomas u otros. Así, por ejemplo, en el TDA/H con predominio de déficit de atención (el que algunos autores y clínicos denominan TDA sin hiperactividad), predominarán las dificultades para mantener la atención y la concentración.

En el TDA/H predominantemente hiperactivo-impulsivo, prevalecerán las dificultades para controlar las respuestas impulsivas y las dificultades para controlar el exceso de movimiento. Finalmente, el TDA/H combinado mostrará tanto síntomas de desatención como de hiperactividad e impulsividad.

A parte de estos síntomas específicos, las personas con este trastorno también muestran otros comportamientos, que dependen de otros factores tales como la edad, la situación ambiental, el temperamento o la existencia de otros problemas (ansiedad, baja autoestima…). De este modo, el niño TDA/H, aparte de los síntomas específicos del trastorno, también exhibe otras conductas que dependen de su nivel madurativo o de su situación familiar y escolar.
Diagnóstico diferencial
Vign_descarga
Es importante realizar un diagnóstico diferencial que descarte la existencia de otras patologías que pueden tener una expresividad clínica similar. Por tanto, el diagnóstico diferencial consiste en valorar si los síntomas que el niño manifiesta son debidos al TDA/H o a otras causas o trastornos con una sintomatología parecida. Debemos diferenciar el TDA/H de:
  • Comportamientos propios de la edad en niños activos: Se ha de tener en cuenta que una actividad motora superior a la normalidad puede depender de muchas variables (comportamientos propios de la edad, personalidad, temperamento, malestar, enfermedad, excesiva tolerancia por parte de los adultos, energía, vitalidad…) no relacionadas directamente con el TDA/H.
  • Síntomas de desatención observados en niños con un CI bajo situados en centros académicos inadecuados para su capacidad intelectual: Se puede establecer un diagnóstico adicional de TDA/H en niños con retraso mental si los síntomas de desatención o hiperactividad-impulsividad son excesivos para la edad mental del niño.
  • Síntomas de desatención observados en niños con un CI elevado situados en ambientes académicamente poco estimulantes.
  • Dificultad experimentada en comportamientos dirigidos a un objetivo por niños que pertenecen a ambientes inadecuados, desorganizados o caóticos: Así pues, un niño con un CI normal puede mostrar alteraciones conductuales en un ambiente poco estructurado.
  • Comportamiento negativista: El niño se niega a realizar tareas que requieren esfuerzo y dedicación personal a causa de su renuncia a aceptar las exigencias de otros. En cambio, el niño con TDA/H suele evitar este tipo de tareas porque exigen concentración y atención. Algunos chicos pueden presentar secundariamente al TDA/H actitudes negativistas hacia las tareas que requieren dedicación personal y esfuerzo, hecho que complica el diagnóstico diferencial.
  • Trastornos de ansiedad: Pueden manifestarse con hiperactividad y/o impulsividad.Se diferencian del TDA/H en la edad de inicio éste se manifiesta antes de los 7 años y los trastornos de ansiedad se pueden presentar en cualquier edad) y de la historia infantil de adaptación escolar (en los trastornos de ansiedad, ésta no se caracteriza por comportamientos perturbadores o por quejas de los profesores en cuanto a su conducta desatenta, hiperactiva o impulsiva).
  • Trastorno depresivo: Los dos trastornos pueden mostrar grandes similitudes en su expresión clínica (dificultades de comportamiento y sociales, pobre relación con los compañeros, problemas de conducta y exceso de actividad en clase, problemas en el plano cognitivo). Se diferencia del TDA/H en la edad de inicio (éste se manifiesta antes de los 7 años y el trastorno depresivo se puede presentar a cualquier edad).
  • Trastorno bipolar: Los síntomas de un episodio maniaco pueden parecerse a los del TDA/H (euforia, interrupciones frecuentes, negativismo, rasgos de agresividad, disminución de las necesidades de sueño, atención dispersa). Se pueden diferenciar en base a la exploración del SNM (signos neurológicos menores), la diferente respuesta al tratamiento farmacológico y a una anamnesis completa.
  • Síndrome de Gilles de la Tourette: El 50 por 100 de los niños que sufren este síndrome, compleja mezcla de síntomas neurológicos (tics motores y vocales) y de trastornos de conducta, también presentan un TDA/H. Por tanto, se hace necesario diferenciar los síntomas de cada trastorno y hacer el diagnóstico de ambos si son comórbidos.
  • Corea de Sydenham: Se caracteriza por movimientos coreicos e inatención.
  • Consumo de fármacos: Algunos fármacos provocan una sobreactividad que desaparece
    al retirarlos. Si niños menores de 7 años muestran síntomas de desatención,
    hiperactividad o impulsividad relacionados con el uso de medicamentos, no
    se diagnostica un TDA/H sino un Trastorno relacionado con otras sustancias no
    especificado.
  • Problemas físicos: Las personas con déficit visuales o auditivos pueden presentar una marcada inquietud motora y dificultades en centrar su atención.
  • Agresividad: Se considera como una manifestación nuclear del trastorno negativista desafiante, dentro de los trastornos de conducta. Se cree que hay un subgrupo dentro del TDA/H, con base genético-familiar, asociado a los trastornos de conducta, en el cual la agresividad seria más frecuente. Según Roberts (1990), con un adecuado protocolo de observación se puede diferenciar el TDA/H y los niños con agresividad.
  • Trastorno autista: Especialmente las formas leves.
  • Suprafocalización (Kinsbourne, 1991): Representa un estrechamiento del campo de la atención y de la relación social. Existe un cuadro de perseveración del pensamiento y de los actos, así como un excesivo mantenimiento de la atención, lo contrario que los que sucede en el TDAH. Todavía es un trastorno poco definido.
  • Problemas específicos de aprendizaje: Dislexia y/o discalculia.
  • Ausencias epilépticas.
© 2011