ABA Las Palmas
Análisis de Conducta Aplicado
 
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Madrid, Barcelona, Córdoba, Asturias y Santa Cruz de Tenerife. Hasta ahora esos eran los únicos lugares a los que podían acudir los padres cuyos hijos se vieran afectados por un trastorno incluido dentro de los TGD u otro trastorno del desarrollo, si querían recibir como terapia la metodología ABA (Análisis Aplicado de Conducta).

Hoy día tienes esta opción en nuestra isla, sin la necesidad de largos y costosos desplazamientos. Tu hijo o hija tiene ahora la opción de acceder al mejor tratamiento, demostrado científicamente, para los trastornos del desarrollo y otros trastornos que afectan al desarrollo evolutivo de niños y niñas.

Si deseas recibir información acerca de la metodología y cuáles son sus ventajas, reserva una entrevista por Skype TOTALMENTE GRATUITA pinchando aquí
Modalidades de enseñanza
Desde ABA Las Palmas los padres pueden intervenir en la educación de sus hijos desde diferentes modalidades de enseñanza:
  • Padres full-time. En esta modalidad los padres se convierten en terapeutas de sus hijos. Reciben formación exhaustiva y orientación constante por parte del supervisor.
  • Combi padres-terapeuta. En esta modalidad los padres trabajarán varios días a la semana y el resto de días el niño o niña trabajará con la terapeuta. En esta opción los padres colaborarán estrechamente con la terapeuta que, además orientará, supervisará y realizará ajustes en los programas de enseñanza.
  • Terapeuta full-time. En esta modalidad el niño o niña trabajará intensivamente con una terapeuta que diseñará un currículum de aprendizaje específico e individualizado. Desde esta opción los padres no trabajarán directamente con sus hijos, pero si jugarán un papel importante en la generalización de las habilidades aprendidas.

Para más información sobre los cursos solicita información aquí. También puedes solicitar una primera entrevista por SKYPE (videoconferencia) totalmente gratuita.


ABA Las Palmas
Formación para padres
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Con el fin de facilitar el acceso y la asistencia a los cursos, desde ABA Las Palmas ponemos en marcha esta nueva iniciativa:
  • Los padres interesados en trabajar con sus hijos en casa y que soliciten ayudan al respecto, podrán recibir la formación necesaria en su propio domicilio. 
Los cursos de formación tendrán una duración de 1 semana y se abordarán temas como:
Principios de modificación de conducta
Preparación y elección de materiales idóneos para el trabajo
Cómo establecer horarios de trabajo y cómo emplear el tiempo libre
Abordar las conductas disruptivas, rabietas y autolesiones.

Para solicitar información haz clic aquí.
Tratamiento para TGD y otros trastornos del desarrollo
Análisis Aplicado de Conducta (ABA)

El Análisis Aplicado de Conducta pretende el desarrollo psicosocial, la potenciación de la autonomía y la emergencia de conducta comunicativa (verbal y no verbal) en niños y niñas con trastornos del desarrollo y otros problemas de conducta. Para ello se trabajan de forma intensiva y en un entorno altamente estructurado pequeñas unidades de conducta.

Teniendo estos objetivos como prioritarios, se desarrollará un plan curricular adaptado a las necesidades individuales de cada niño, potenciando e incrementando la frecuencia de comportamientos adecuados y tratando de reducir o eliminar aquellos que se consideran comportamientos desadaptativos (rabietas, autolesiones, autoestimulasiones, estereotipias).

Tradicionalmente se a puesto de manifiesto la eficacia de dicha metodología con los trastornos del desarrollo y otros trastornos de conductas. Mostrándose muy efectiva en los siguientes casos:

Autismo
Síndrome de Asperger
Trastorno desintegrativo infantil
Síndrome de Rett
Retraso madurativo
Síndrome de Down
Parálisis cerebral
Déficit de atención
¿Qué es ABA?
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Profesionales e investigadores han propuesto numerosos tratamientos para el autismo y otros trastornos que afectan al desarrollo evolutivo, pero los que han mostrado mayor efectividad han sido aquellos que se derivan de los principios del Análisis Experimental y Aplicado de la Conducta.

Entre ellos se destaca el Análisis de Conducta Aplicado (Applied Behavior Analysis, ABA), que se encuentra fundamentado en más de 50 años de investigación, se ha manifestado efectivo en el reajuste de comportamientos y alteraciones típicamente vistos en el Autismo (hacerse daño, rabietas, no obedecer, autoestimulación), como en la educación de las habilidades deficientes (comunicación compleja, habilidades sociales, el juego y las habilidades de auto-ayuda).

La finalidad del ABA es la enseñanza de las habilidades facilitadoras del desarrollo y ayudar a conseguir un alto grado de independencia y la más alta calidad de vida.

Se promoverá el aprendizaje de habilidades pre-requisitas como la atención, la mirada o la imitación, para la posterior potenciación de la conducta verbal, las habilidades sociales, el juego y la autonomía personal.

La intervención debe ser individualizada. Es muy importante construir el éxito en el niño y expandir la utilización de habilidades existentes.

Actualmente, en España, se están poniendo en práctica todos estos avances aunque sólo lo llevan a cabo unos pocos profesionales y centros, realmente cualificados. Lo cual constituye un primer paso en este camino de oportunidades que se abre para los niños con autismo y sus familias.

En nuestra isla, esta metodología se lleva implantando desde hace escasamente una año con resultados muy satisfactorios.
Perfil de padres como terapeutas
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Querer que el hijo o hija alcance los mayores avances dentro de sus características particulares es el deseo de todo padre cuyo hijo o hija está afectado por un trastorno que afecta a su desarrollo normal. Pues ahora tienes la oportunidad de ser el principal partícipe de los muchos logros que puede lograr tu hijo o hija, podrás lograrlo formándote en la metodología ABA; bajo la supervisión constante de un profesional que te guiará a la hora de trabajar con tu hijo.Varias son las ventajas de esta opción:

  • Trabajar en casa y evitar desplazamientos
  • Menor coste económico
  • Trabajar en un lugar controlado
  • Contar con la ayuda constante de un profesional
  • Etc.

Dejarás de ser un mero observador y dejarás de vivir con la incertidumbre sobre qué hacer en determinados momentos, por ejemplo, cuando tu hijo con dificultades no quiere comer, cuando no sabes cómo parar una rabieta o, simplemente, entender qué quiere comunicarte en un momento determinado.

Es  muy importante recibir una formación exhaustiva en Análisis Aplicado de Conducta,  y también es importante contar con una serie de características personales que va a contribuir a que el trabajo sea más profesional y, sobre todo, llevadero y satisfactorio. 

¿Quieres saber cómo formarte? Pincha aquí
Detección temprana
Nadie mejor que un padre para observar determinadas conductas que resultan anómalas para un niño en un momento concreto de su desarrollo. No se trata de obsesionarse con lo que el niño puede o no puede hacer; pero si se trata de estar alerta a ciertas señales indicadoras.

Posteriormente, ante posibles dudas lo mejor es acudir a los centros de atención primaria (centros de salud-pediatría); dónde nos indicarán qué pasos a seguir en el proceso de diagnóstico o de descarte de un posible Trastorno del Espectro Autista (TEA) o cualquier otra afectación del desarrollo evolutivo normal. Los
 avances en los últimos años para la detección temprana de riesgo en dificultades de desarrollo y, por ende, riesgo en autismo, vienen de la mano de la doctora Marta Peláez de la Universidad de Florida.

M. Peláez señala que entre los indicadores tempranos del comportamiento de bebés con problemas en el desarrollo son: poca atención, contacto ocular escaso, evitar la mirada en las interacciones, baja frecuencia de vocalizaciones, baja frecuencia de sonrisas, ausencia de imitación vocal, llanto instrumental o aprendido, apego inseguro y protesta a la separación, bajo nivel de actividad motora y ausencia de juegos simbólicos.

Específicamente para el autismo, se dividen los indicadores según la edad cronológica. Algunos ejemplos de estos indicadores que comparan la conducta de un niño normal con un niño en riesgo de autismo son: 

¿Qué hacer con las rabietas?
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Las rabietas y las conductas que se desarrollan mientras duran suponen, en muchas ocasiones, una complicación añadida en la convivencia diaria con una persona diagnosticada de TGD, de algún trastorno de conducta o que afecte al desarrollo evolutivo.

Las personas que conviven con ella manifiestan que, en ocasiones, estas rabietas tienen un desencadenante claro; como es haberle quitado algo que el niño o niña estaba manipulando, tratar de que probara algún alimento nuevo o, simplemente, escoger un camino diferente para ir a un lugar conocido . Otras veces, reconocer ese desencadenante es más difícil, y nos encontramos con testimonios como "estaba a punto de dejar la habitación para ir a la cocina y, de repente, comenzó a llorar y a golpearse", o "estábamos haciendo las actividades propuestas y tuvimos que parar porque era imposible continuar".

Las rabietas siempre cumplen una función; desde mostrar descontento por algo hasta llamar la atención de alguien o evitar terminar una tarea.La clave está en lograr descubrir que función está manteniendo esa conducta y, para ello, es necesario ser objetivos y registrar exactamente que estaba sucediendo antes de que apareciera la rabieta (incluyendo quienes estaban presentes y qué estaban haciendo); así como qué sucedió después (cuál fue nuestra reacción, qué hicimos).

A continuación voy a proporcionar un ejemplo en el cual las rabietas y las conductas disruptivas están mantenidas porque consiguen atraer la atención de los demás, es decir, en el que las rabietas están siendo mantenidas socialmente. 

PEPITO está en su habitación, permanece sentado en el suelo, manipulando algunos juguetes y en silencio. Mientras PEPITO muestra esta conducta adecuada su madre está en el salón viendo tranquilamente la televisión. De repente PEPITO empieza a llorar fuertemente, a dar patadas y a tirar los juguetes en todas direcciones. Su madre que oye el ruido va hacia la habitación, coge a PEPITO por los hombre y dice:

"PEPITO hijo, no hagas eso. Ven, enséñame que estabas haciendo. ¿Jugabas con este coche? que divertido, rum, rum".

 PEPITO se sienta junto a su madre y mucho más tranquilo vuelve a manipular los juguetes de la misma forma que al comienzo de este ejemplo. Su madre, al ver que estaba tranquilo, se vuelve al salón  a ver la televisión.

¿Qué ha sucedido?

PEPITO se comporta adecuadamente y no recibe la atención de su madre.
PEPITO se comporta de forma inadecuada y su madre le presta atención.

Es muy común que sean las conductas inadecuadas las que más llaman la atención pues por la forma en que se presentan (comportamiento violento), el lugar en qué ocurren (en la calle, en un restaurante) o ante las personas que ocurren (amigos, el jefe) contribuyen a actuar así. Por todo ello, se cae en el error de dar al niño objetos reforzantes (golosinas, algún juguete), de hablarles en un tono agradable ("ya está cariño, ahora nos vamos. ¿quieres ir a casa?") o interrumpir nuestra actividad en su beneficio (dejar el lugar en el que estamos pasando un rato agradable porque él o ella se está quejando).

Paralelamente, las conductas adecuadas pasan más desapercibidas porque no suponen un PROBLEMA. De está forma si el niño o niña está en silencio en la habitación jugando traquilamente no solemos entrar a jugar con él o ella o no le decimos que lo está haciendo muy bien; o si salimos a comer a un restaurante y se comporta adecuadamente no le decimos "cariño, que bien te estás portando. Que bien estás comiendo".

Cuando las rabietas responden a una llamada de atención hay que someterlas a un proceso de extinción férreo, es decir, el niño no conseguirá nuestra atención mientras manifieste este tipo de comportamiento. Paralelamente, debemos identificar todos aquellos comportamiento que nuestro hijo o hija realiza adecuadamente y reforzarlos. No podemos pretender que aprenda por sí mismo qué está bien y qué está mal. Ellos aprenden de las consecuencias que tienen sus comportamientos y, si tras una rabieta, es cuando obtiene nuestra atención seguirá con este comportamiento.

Extinguir los comportamientos desadaptativos y reforzar positivamente los adecuados contribuirá al aprendizaje de conductas sociales, lo que repercutirá en una mejora de las habilidades sociales y de la convivencia familiar.


Omayra Figueroa Reguera
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